lunes, 28 de noviembre de 2016

Reflexión Final de Katiuska D'Cecilis

katicecilis@hotmail.com


 La Gerencia y el Desarrollo Sustentable, 
Una Mirada de Cara al Siglo XXI.

     La temática ambiental, se ha impulsado en el ultimo Siglo, sobre todo de cara a las organizaciones, al pasar el tiempo ha escalado diferentes posiciones, ha transitado por  procesos de desarrollo, los cuales han sometido a las poblaciones y ecosistemas naturales a cuestionamientos por parte de una sociedad atenta a la manera en que se impactan los recursos que poco a poco van agotándose, perdiéndose toda posibilidad de recuperación del ecosistema.
     La temática ambiental ha tomado importancia para los gobiernos del mundo entero, tratando de direccionar tanto a nivel de relaciones internacionales, como internamente, teniendo repercusiones también en el medio empresarial-organizacional. En lo que se refiere a los retos que demanda a los gerentes en las organizaciones impuestos por el desarrollo sustentable, implica no solo el reto de tomar las mejores decisiones, sino también los esfuerzos tipo social, cultural, económico, científicos y hasta la visión de cada individuo que integra la organización.
     La actualidad demanda profesionales con competencias identificables y una alta vocación de servicio, es notable que las organizaciones están flexibilizando su esencia, incorporando el tema ambiental como una bandera que invita  a sus integrantes a desarrollar competencias que se adapten al cambio, gerentes que visionen desinteresadamente los grandes proyectos de emprendimiento, apegados al desarrollo de una cultura estratégicamente ambiental.
     Para finalizar es relevante invitar a los líderes ampliar su pensamiento y la generación de conocimiento, marcar estrategias que le permitan afrontar de cara al siglo XXI, situaciones de transcendencia, explorando soluciones a las grandes problemáticas relacionadas con el ambiente.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Reflexión Final Elsa Guedez




     El desarrollo sustentable ha surgido como una alternativa de solución a la crisis ambiental enfrentada por el planeta, en un contexto caracterizado por la complejidad, cambios vertiginosos, alta competitividad de las organizaciones, auge de las tecnologías de la información y comunicación y globalización. A partir de la conceptualización sobre el desarrollo sustentable incorporada en el Informe Brundtland en 1987, surge la necesidad de modificar los patrones de desarrollo predominantes,  como las formas en que el hombre se relaciona con su entorno. Estas consideraciones sobre el desarrollo sustentable también  plantean nuevos desafíos en el  campo gerencial, haciéndose  evidente la urgente necesidad en la concepción y dirección  de las organizaciones, ya que si bien cierto deben gerenciar hacia el logro de objetivos económicos, estos deben ir en función  en función del desarrollo del ser humano, por lo tanto manifestar en su praxis comportamientos dentro de la ética, solidaridad, equidad, justicia y responsabilidad, que permita enrumbarse hacia la sustentabilidad.
     Desde este imperativo economicista y antropocéntrico, las organizaciones y sus directivos no pueden seguir al margen del grave deterioro ambiental que afecta a la población mundial, que representa una situación de riesgo para supervivencia de las generaciones actual y futura; en consecuencia se requiere que los gerentes implementen herramientas consustanciadas con la normativa mundial, nacional y local, que apuntalen de forma efectiva tanto el logro de los objetivos organizacionales, la satisfacción de las necesidades humanas,  como contribuir en la construcción de comunidades sustentables y configuración de individuos ecológicos; en este sentido el desarrollo socioeconómico sostenido ha de ser compatible con la conservación y protección del ambiente.
     Cabe destacar que cualquier acción o herramienta gerencial ha de basarse en el marco institucional mundial y nacional, generado en los acuerdos y compromisos adquiridos por los Estados de los países del mundo con las particularidades de cada región en las diversas cumbres y protocolos establecidos por la Organización de las Naciones Unidas. En el caso venezolano, existe un amplio marco institucional, derivado de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela del año 1999, la cual contempla en varios artículos la obligación del Estado en garantizar un ambiente sano y ciertos derechos y deberes de carácter ambiental a sus habitantes; además existen leyes orgánicas, reglamentos y decretos que en su conjunto conformar el basamento institucional del desarrollo sustentable; sin obviar los esfuerzos y aportes de las organizaciones no gubernamentales mundiales y nacionales. 
     Además, debe asumir en su quehacer organizacional, las normas establecidas  la Organización Internacional de Normalización, las Normas   ISO 14000, que proveen un modelo eficaz de  gestión ambiental de las organizaciones y  promueven la estandarización de formas de producir y prestar servicios que protejan al medio ambiente, minimizando los efectos dañinos que pueden causar las actividades organizacionales; y la Norma ISO 26000 que ofrece una guía en responsabilidad social para las organizaciones en un esfuerzo por operar de la manera socialmente responsable que exige la sociedad.
     En general, el desarrollo sustentable depende necesariamente de las decisiones políticas de los gobiernos, de las decisiones de Estado, y más importante aún son los esfuerzos y cambios conductuales de la sociedad en general; destacándose la actitud de los gerentes al asumir en su praxis la responsabilidad social y la preservación del medio ambiente y del planeta, para garantizar en el tiempo el desarrollo y bienestar  actual y de las generaciones futuras.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Reflexión Final Mercedes García D.



 contacto: mercedes.duno@gmail.com

Gerencia y Desarrollo Sustentable

    La noción de desarrollo sustentable conciba la dinámica equilibrada entre los componentes económico, social y ambiental, esto trae dos aristas fundamentales, todo modelo económico debe tener como base y como fin el desarrollo social, asimismo la sociedad y la economía –producto social- solo podrán sostenerse en el tiempo mediante el uso consciente de los recursos naturales.  La crisis de modelos de desarrollo incrementalistas han devenido no solo en deterioro al medio ambiente natural, sino que también a afectado a poblaciones cada vez más empobrecidas de países en desarrollo o en “vías de”, lo cual nos lleva a reflexionar y comprender que la sustentabilidad no es solo un problema que preocupa a los gobiernos de las naciones del mundo solo por afectar al planeta sino porque conlleva consigo una serie de secuela que afecta a millones de personas en el mundo, es por ello que no es conveniente abordar el fenómeno solo desde uno solo de sus componentes o caer en el error de que se trata solo de crisis ecológica que están sucediendo lejos de nuestro espacio vital a kilómetros de distancia, sino que por el contrario, esta presente en nuestro dia a dia.

     Es por ello que los desafíos inherentes a adoptar y adecuarse a un modelo de desarrollo sustentable implica diseñar e implementar políticas, programas de desarrollo, modelos de producción, nuevas formas de organización social basadas en una ciudadanía educada y formada para asumir los roles que el futuro exige (cambiar patrones de consumo para que cambien patrones de producción), en suma, una nueva cultura orientada hacia la sustentabilidad, en fin, adecuar la vida cotidiana para que el modelo se implemente exitosamente a mediano y largo plazo. Ahora bien, para ello se requiere también de profesionales preparados para asumir todos estos procesos y liderar los cambios que sean necesarios.

     Los gerentes para la sustentabilidad deben incorporarse a este cambio cultural necesario para afianzar el modelo, la gerencia sustentable debe estar consciente del papel que juega la organización en su contexto local, regional, nacional e internacional –recuérdese que vivimos en una aldea global y globalizada-, en función de esta evaluación  de su contexto, y de la redimensionamiento de su visión, misión e identidad, así como de sus capacidades y competencias establecer líneas de acción en concordancia con los objetivos de desarrollo sostenible, fortalecer la responsabilidad social empresarial, transferir conocimientos y tecnologías “verdes” hacia las comunidades a través de campañas educativas formales e informales.

     De todo ello se desprende que la cualidad y valor más importante de la gerencia para la sustentabilidad es la ética y la responsabilidad social.