En el marco del Desarrollo Sustentable (DS), Venezuela se ha destacado
en la región por el establecimiento de una estructura institucional ambiental
acorde con los tiempos modernos. Existen en nuestro país, a raíz de la
promulgación de la Ley
Orgánica del Ambiente y de la creación del Ministerio del
Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables MARNR, una serie de
organizaciones públicas y privadas que tienen entre sus funciones garantizar
una mejor calidad de vida mediante una gestión ambiental,
así como una normativa para el uso y conservación de los recursos naturales del
país.
Entre estas organizaciones se cuentan: Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Inparques (Instituto
Nacional de Parques), Instituto Geográfico Nacional Simón Bolívar, Hidroven
(Hidrológica Venezolana), así como el apoyo de las diferentes alcaldías, especialmente
las de aquellos municipios con parques nacionales o afluentes de agua. Entre
las no gubernamentales (ONG) se tiene la
Red de Organizaciones Ambientales de Venezuela (RED ARA), cuya misión es la de integrar y fortalecer las organizaciones ambientales
para el logro de un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado.
Sin embargo, aún con la
existencia de todas estas organizaciones, se requiere el fortalecimiento de los
instrumentos que permitan la prevención de la contaminación y fomentar en las
empresas la creación de estructuras
productivas más limpias. Es de hacer notar que el Estado, como administrador de
los recursos naturales del país, dirige sus esfuerzos para mejorar las condiciones
de los sectores productivos exportadores, cuyo principal propósito es la
explotación de recursos naturales, con el consecuente impacto sobre el medio ambiente.
Lo complejo de la situación radica en el hecho de que las políticas sobre
conservación del medio ambiente han afectado negativamente a la manufactura, la
cual es una actividad clave en la generación e incorporación de valor agregado
(elemento básico de la sustentabilidad).
Marco
legal venezolano para el desarrollo sustentable
Como ya se dijo, Venezuela se ha destacado por el establecimiento de
normativas para la conservación de sus recursos, lo cual la ha convertido en
pionera a nivel de Latinoamérica. La creación del MARNR en el año 1977,
permitió establecer políticas claras y acciones definidas en materia ambiental.
Para el año 1992, en la cumbre de Río, nuestro país se perfilaba como
referencia en materia ambiental y desarrollo sustentable. La Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela del año 1999, establece por primera vez los derechos ambientales. El
Artículo 127 reconoce como un derecho y un deber de cada generación, proteger y mantener el ambiente en beneficio
de sí misma y del mundo futuro.
Por su parte, los Artículos 128 y 129,
regulan la ordenación del territorio nacional de acuerdo a las premisas de
desarrollo sustentable, y establecen que las actividades susceptibles de
generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios
de impacto ambiental y sociocultural. Sin embargo, en opinión del autor de este
ensayo, de nada vale el establecimiento de normas y reglamentos cuando los mismos
no se hacen cumplir por los organismos correspondientes. La corrupción, el
tráfico de influencias y la desidia gubernamental; son factores que no permiten
a nuestros países latinos, y a sus habitantes, alcanzar la madurez necesaria
para desarrollarnos de manera sustentable en armonía con el medio ambiente.
El
sistema de normas ISO
Con la finalidad de establecer los lineamientos a seguir para cumplir
con los requerimientos internacionales sobre los aspectos relacionados con el
ambiente, la
Organización Internacional de Normalización (ISO) ha creado
la serie de normas ISO 14000. Estas son el producto de un consenso
internacional para la gestión ambiental a fin de reducir el impacto de las
organizaciones en el medio ambiente, lo cual está especificado en la norma ISO
14001. Por su parte, la norma internacional ISO 26000, representa una guía para
la
Responsabilidad Social ayudando a las organizaciones a operar
de esta manera. Aunque ambas normas pueden aplicarse a cualquier organización,
independientemente de su tamaño, la
ISO 26000 ofrece sólo guías voluntarias y no requisitos para
obtener una certificación como la serie ISO 14000.
Desarrollo,
Sustentabilidad y Gerencia
Para las organizaciones modernas, la
armonía entre lo social, lo ecológico y lo económico; significa una alta
probabilidad de éxito. De acuerdo a García (2001), la sustentabilidad
organizacional puede concebirse como un proceso de transformación continua de
la organización, orientado a la construcción de una vinculación armoniosa entre
los constituyentes internos y entre éstos y el entorno, para materializar la
visión y la misión, contribuir al desarrollo sustentable y permanecer en el
tiempo como un emprendimiento humano exitoso. El gerente emergente no puede
estar aislado en el espacio y tiempo, la realidad cambiante y la complejidad de
los medios y modos de producción, requieren de estrategias que se adapten a los
cambios propios de la modernidad.
La
globalización y su influencia en la sustentabilidad del desarrollo mundial
El fenómeno de la globalización, especialmente en la economía, ha
cubierto al mundo entero y a las organizaciones de diferentes niveles. Según Pérez y Hernández (1998), la globalización ha
vinculado la realidad interna de los países con el contexto externo, es decir,
el desarrollo de las economías locales depende de su interacción con el resto
del mundo y de la actualización tecnológica que maneje para tal fin. Para que
una economía sea sustentable en el tiempo, la información y el impacto de los
sucesos que ocurren en el mundo deben llegar rápidamente, sin importar las
barreras nacionales y ambientales. Lamentablemente, un efecto negativo de este
fenómeno es el control de la vida y cultura de los países menos desarrollados,
con la excusa de la modernidad y desarrollo acelerado.
El gerente
venezolano y su praxis ante los desafíos del desarrollo sustentable
Todo gerente que se involucre seriamente
con el desarrollo sustentable, debe tener en cuenta, como se dijo, las
dimensiones ecológica, económica y social. Específicamente en Venezuela, estas
premisas y su aplicación simultánea, son una tarea difícil de cumplir considerando
la falta de modelos de gestión bien definidos, limitados recursos económicos y
técnicos, el creciente índice de pobreza, así como una marcada diferencia entre
los niveles sociales; lo cual trae como consecuencia un efecto negativo en el
medio ambiente y en la calidad de vida de la población. Dicha situación se ve
agravada por el desconocimiento sobre la cultura sustentable por parte del
gobierno y de la población en general. Solo atacando los problemas en la
cultura organizacional, se podrán obtener resultados positivos y un verdadero
cambio de paradigma.
Referencias
Chef, Rebel (2015). El desarrollo y
sustentabilidad en la gerencia. Blog disponible en: http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:HL_juiui4DUJ:desarrollosustentableygerencia.blogspot.com/2015/10/el-gerente-venezolano-y-su-praxis-ante.html+&cd=3&hl=es&ct=clnk&gl=ve&client=firefox-b
García, Martín
(2011). Gerencia y Sustentabilidad. Blog disponible en: http://gerenciaysustentabilidad.blogspot.com/
Mercado y Testa, D.
(2003). Teconología y ambiente. Centro de Estudios de la Universidad Central
de Venezuela. Fundación Polar: Caracas. Disponible en:
Moreno, Fidel (2000).
Venezuela y su Perspectiva Ambiental. Disponible
en:
Pérez, Martha y Hernández, Gilberto (1998). Desarrollo sustentable y globalización. Universidad
Autónoma Metropolitana Iztapalapa, México. Disponible en: http://www.revistaciencias.unam.mx/en/108-revistas/revista-ciencias-51/903-desarrollo-sustentable-y-globalizacion.html
No hay comentarios.:
Publicar un comentario